Produzco el contenido audiovisual que te posiciona como autoridad en tu zona y nicho, y lo conecto con un sistema de venta directa que convierte esa atención en negocio. Contenido y cierre, bajo el mismo techo.

Publicar por publicar no genera negocio. Lo que genera negocio es contenido diseñado para atraer al cliente correcto, seguido de alguien que sepa sentarse delante de él y cerrar.
Analizo tu operativa real, tu zona y tu competencia antes de grabar nada. Definimos a quién queremos atraer y con qué mensaje se le atrae.
Creo el contenido audiovisual que te convierte en el referente de tu nicho: no vídeos bonitos, sino piezas pensadas para que te reconozcan como la opción evidente.
El interés que genera el contenido se trabaja como oportunidad comercial: cualificación, propuesta, gestión de objeciones y cierre. Con reporting de actividad y resultados.



Los seguidores son la consecuencia. El resultado que importa son las cuatro operaciones que hoy están sobre la mesa y que hace tres meses no existían.
No vendo vídeos bonitos.
Vendo que suene tu teléfono.
Cada pieza que produzco tiene detrás una pregunta comercial: ¿esto acerca a un cliente a levantar el teléfono? Si la respuesta es no, no se graba.
Si tienes un negocio, me ocupo de que te vean y de que te compren. Si tienes una agencia o vendes servicios, me ocupo de llenarte el calendario para que tú solo tengas que sentarte a cerrar.
Te garantizo un aumento del flujo de clientes. No trabajo por publicaciones ni por alcance: trabajo para que entren más oportunidades por la puerta y para que en tu sector se te reconozca como el referente al que se acude.
Que cuando alguien de tu zona piense en tu sector, piense en ti.
El programa completo: autoridad más producto grabado y publicado cada mes.
El acelerador. Se suma a cualquiera de los dos programas anteriores y pone tu mejor contenido delante de quien todavía no te conoce.
Además del contenido, abro mercado donde no lo tienes y lo convierto en cartera: construcción de base de datos, prospección en frío, agendado de visitas, propuesta a medida y cierre, con reporting diario de actividad y pipeline.
El alcance definitivo y el presupuesto se cierran en el diagnóstico, porque lo que necesita un negocio con quince años de recorrido no es lo que necesita uno que acaba de abrir. Si tu sector no es el inmobiliario, hablamos y lo adaptamos.
Tú eres la cara de tu empresa y cierras mejor que nadie. Lo que te falta es tiempo para llamar. Eso lo pongo yo.
Para equipos que ya venden pero no prospectan, o que prospectan sin método. Argumentario, gestión de objeciones y disciplina de actividad.
La mayoría de proveedores desaparecen entre factura y factura. Estas cuatro reglas son parte de cualquier acuerdo conmigo.
Grabo las llamadas de prospección y te paso la transcripción de cada reunión conseguida, para que llegues sabiendo qué necesita esa persona.
Toda la actividad vive en un CRM. Recibes informes y capturas del estado real de cada contacto, no un resumen a mi conveniencia.
Las condiciones se pactan antes de empezar, incluida la política de cancelaciones: una grabación anulada con menos de 24 horas se factura igual.
Si mi precio no encaja con lo que valoras, te recomiendo yo mismo alternativas más baratas. Prefiero perder el trato que hacer un trabajo a medias.

Soy John Martin Padua. Dirijo Arcadian, mi agencia audiovisual y de marketing, y opero también como agencia de ventas por mi cuenta. Esa combinación es poco habitual: la mayoría de creadores de contenido no saben cerrar, y la mayoría de comerciales no saben producir.
Vengo de la venta directa B2B con perfil hunter: construir la base de datos, coger el teléfono, hacer puerta fría, sentarse delante del decisor y defender el precio en base a retorno. Esa escuela es la que aplico al contenido — por eso mis vídeos no buscan gustar, buscan que suene el teléfono.
Actualmente llevo la comunicación y el contenido audiovisual de Rogil Inmobiliaria, además de proyectos de captación y desarrollo de negocio B2B.
Primera conversación sin compromiso: revisamos dónde estás, qué está haciendo tu competencia y si tiene sentido trabajar juntos. Si no lo tiene, te lo digo.
Escríbeme y lo vemos